Ten top

Como una breve distracción después de varias horas frente a la computadora, a veces me remito a hurgar notas de internet. Esta semana me llamó la atención una noticia titulada “Identifican los 10 trabajos con más altos índices de depresión” (Profesional.com). En dicho portal se menciona a los diez trabajos en los cuales se presenta más episodios depresivos, debido a amplias jornadas laborales sin descanso y poco control de sus actividades lo que los conduce al estrés. Antes de saber el oficio o profesión, desfilaron algunos de ellos en mi mente, pero curiosamente, no coincidieron con los descritos en la página electrónica. Respeto el orden de la misma y sintetizo la descripción.

1. Enfermeras/niñeras. Cerca del 11% han tenido al menos un episodio de depresión en su vida laboral, debido a la poca gratitud o aprecio de quienes atienden. Les estresa ver personas enfermas y no recibir estímulos positivos.  2. Meseros. Muchas horas de trabajo diarias, salarios bajos y comensales latosos arrojan un 10% de dichos trabajadores deprimidos. De éstos, el 15% son mujeres.

3. Trabajadoras sociales. Su delicada tarea es con niños abusados y familias en crisis, que muchas veces, se frustran ante superiores sin vocación de ayuda o sistemas burocráticos. De esto último he sabido de un caso en el que la jefa le dio prioridad a un trámite administrativo sobre una madre que llevaba a sus pequeños hijos ultrajados por un menor. Imagino la frustración de la trabajadora social por tener que obedecer a su superior y no  atender a esa mujer llena de rabia e indignación. Muchas trabajadoras sociales se reflejan como madres de familia ante situaciones de esa naturaleza, por lo que considero esta profesión debe figurar en el primer lugar.

4. Personal médico. Doctores, terapeutas y enfermeras tienen largas horas y días irregulares donde la vida de otras personas está literalmente en sus manos. Todos los días lidian con enfermedades y la muerte, y deben enfrentarse a los familiares de los pacientes. 5. Artistas/animadores/escritores. Tienen pagos irregulares, horarios inciertos y aislamiento. Arrojan un 9% de episodios depresivos, y un 7% son hombres.

6. Profesores. Además de llevarse trabajo a casa, reciben presión de los niños, los papás de los alumnos y las propias normas de la escuela, lo que hace difícil realizar su profesión.

7. Personal administrativo. Reciben órdenes de todos lados y llegan a tener poco control de las situaciones. Tienen días impredecibles y probablemente no tienen conocimiento de todo el trabajo que deben hacer para facilitar la vida de los demás.

8. Trabajadores de mantenimiento. Electricistas y plomeros son llamados cuando algo está mal, de manera que se desempeñen en horarios irregulares, incluso en la noche. A menudo se les paga poco por un empleo duro. Su trabajo puede ser peligroso. 9. Asesores financieros/contadores. Manejar las finanzas de otras personas sin tener control del mercado conlleva mucha responsabilidad. Se enfrentan a gritos de los clientes cuando éstos pierden dinero. Y finalmente, el número 10. Vendedores. Muchos de ellos trabajan por comisión, lo que significa que no saben exactamente cuándo les llegará su pago. Deben viajar y pasar mucho tiempo lejos de casa, familia y amigos. Si trabajan de manera independiente, los beneficios se ven limitados. Mi síntesis apenas alcanzó para describir la categorización del portal. Me gustaría describir cuáles considero los trabajos más estresantes ejercidos por quienes reciben gran cantidad de saludos a sus progenitoras. ¿Esperas mi ten top la próxima semana?

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