Propósitos

Aún en los primeros días del mes, nos seguimos preguntando para nosotros mismos y ante los demás, sobre los propósitos del presente año. Mucho más que acompañar la tradición de las doce uvas, y augurando un año mejor que el anterior, los propósitos nos sirven para comprometernos sobre nuevos proyectos y acciones que tendremos cada año. Éstos varían en cada uno de nosotros, de acuerdo a nuestros intereses, profesión, y la marca personal que nos propongamos.

La mayoría de los propósitos parten de nuestro interior con reflejo para nuestra persona, o bien, para nuestros prójimos. Por ejemplo, si nos proponemos ser más amigables y no hablar negativo de otros, en especial si no están presentes, obtendremos beneficios de la acción y se nos regresarán en abundancia, porque a la vez, hacemos felices a otros. Lo mismo sucede si planeamos ser más felices, positivos y entusiastas, nos atrevemos a hacer cosas diferentes y a enfrentar miedos.

He escuchado de todos. Entre los más recurridos: bajar de peso, ahorrar, hacer ejercicio, viajar, pasar más tiempo con mi familia. Son respetables cada uno de ellos. He observado que en el gimnasio al que acudo en Saltillo, en enero asiste mayor cantidad de personas, a pesar de que el termómetro invita a quedarse más tiempo entre las cobijas, esta semana en particular, estuvo por la mañana entre cero y dieciocho grados la máxima. Conforme, avanzan las páginas del calendario, las clases y los aparatos registran menor asistencia.
Pero, en realidad, ¿qué tan importante es comprometernos con nuevos planes y proyectos cada año? ¿Cumplimos realmente lo que nos proponemos? ¿Sirve de algo compartirlos con nuestros familiares y amigos? No lo sé de cierto. Pero considero que vale la pena, enfocarnos en metas reales y objetivas.

No importa cuáles estén en tu lista, si tienen que ver con elementos espirituales, con elevar tu nivel educativo, con tu bienestar físico o emocional, o bien, relacionado con la adquisición de objetos materiales, solvencia o ahorros, adquirir nuevos y mejores hábitos o habilidades. Tener metas es sinónimo de que estamos vivos, todas son válidas, lo que no lo son, es que los abandonemos.

biznagaas@hotmail.com

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