Plumas y tenis

“La naturaleza de las cosas”, es un libro que nos jala de tajo al escenario que al autor se le pega la gana: un cementerio de trenes; el pino con su muerte viva en una cabaña; un viejo granero con una bruja diminuta o un columpio en el abismo.

Con gran originalidad, Enrique Lomas Urista desgaja algunos de sus temas favoritos, algunos, añejos: ratas, amores, ángeles, el dolor por la ausencia, la desesperanza, los fantasmas desempleados, la muerte, la belleza, o los amantes besadores.

Me pregunto qué alimenta su ingenio, si duerme en una cama de libros, come sopa de letras, se para en las esquinas de los barrios, o escudriña en sus reportajes, en sus entrenamientos, en sus vivencias y en las de otros. Me sorprende la riqueza de sus metáforas, la paciencia para hilvanar historias mínimas o largas, y hacernos sentir parte de la narración.

Citaré solo un par de relatos, “El sobreviviente” y “Llueven ángeles”. El primero lo leí en el Facebook de Lomas, y me extrañó saber que el protagonista no es uno de los fantasmas que lo persiguen desde siempre, sino un triste calcetín abandonado. Cito el inicio de dicho texto: “Llámenle muerte suspendida, estado de coma o relativa orfandad, pero un calcetín sin su par no tiene nombre, porque nadie lo menciona.” La majestuosidad de su pluma trastoca temas mundanos que los dimensiona, los dignifica y les inserta un corazón.

En el segundo, “Llueven ángeles”, se autorretrata en la búsqueda de un perro que lo lleve al ángel que busca. Es un manojo de metáforas que muestran la orfandad de Enrique, la ausencia de su madre, él se ve como un niño envejecido, en espera que uno de los ángeles que llueven sea su madre.

La imaginación desbordada de nuestro autor es tan vertiginosa como sus religiosos entrenamientos. Él lo sabe: llegó a este mundo para escribir y escribir, pero también para montarse en sus tenis, para correr y correr. Él cree que escribe para sí mismo, mientras amasa las palabras, una a una, para deleitar a sus lectores con sus ejercicios de plumas y tenis. (Fragmento leído en la presentación del texto en Chihuahua, Chihuahua, en el festejo de sus cinco décadas. 20 de febrero de 2016.)

biznagaas@hotmail.com

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