Plan B

Hurgaba entre libros, neuronas, y viajes el tema del relato semanal. Busqué en los correos de amigos y como por arte de magia “me cayó” uno que me encantó. Había escuchado con anterioridad las anécdotas planteados en él, que ahora comparto y que combinaré con una historia personal. El mensaje ilustra cómo las personas en general tendemos a complicar lo sencillo, a ver el punto negro sobre el papel blanco, en vez de tener un “Plan B”, a simplificar las situaciones y ver lo positivo.

 Hace algunos años un amigo estaba preocupado porque dejó las llaves dentro de su carro. Intentó abrirlo con varios artefactos, sin ningún resultado. Mi hija Jimena que entonces tendría nueve años se acercó al auto, abrió la puerta del copiloto y le entregó sus llaves a mi amigo.

 En el correo cuentan que cuando la NASA comenzó con el lanzamiento de astronautas al espacio, descubrieron que los bolígrafos no funcionarían sin gravedad, ya que la tinta no se deslizaría sobre el papel. Invirtieron seis años y 12 millones de dólares al respecto, desarrollaron una pluma que funcionaba invertida, con varias temperaturas, con gravedad cero, bajo del agua y prácticamente en cualquier superficie incluyendo cristal. Ante la misma problemática, los rusos usaron un lápiz.

 El segundo problema del mensaje electrónico es un memorable estudio de caso de la caja de jabón vacía de una compañía cosmética de Japón. Recibieron quejas de clientes que compraron jabones sin producto, las caja estaban vacías. Los ingenieros inventaron una máquina de rayos X con monitores de alta resolución, lo que costó algunos meses y varios millones a la empresa. El Plan B fue creado por un empleado manual, colocó un potente ventilador industrial frente a la cadena de montaje para que volaran las cajas vacías.

 La última situación planteada es sobre un magnate hotelero que viajó a una ciudad Hindú por segunda vez en un año. Le sorprendió que le dieran la bienvenida y se alegraban verlo de nuevo. Ese simple gesto lo hizo sentir muy bien y quiso imponer el mismo sistema en su cadena de hoteles. Gastaron casi dos millones y medio millones de dólares, buscando el mejor software con reconocimiento de rostros, base de datos, cámaras especiales, tiempo de respuesta en micro segundos y capacitación a empleados.

Tiempo después, el magnate viajó a la India nuevamente para sobornar al empleado de aquel hotel y le revelara qué tipo de tecnología aplicaban. El empleado solo le confesó su convenio con los taxistas. Éstos les preguntan a sus pasajeros si ya se han hospedado antes y se lo hace saber al personal con una seña. El taxista se gana un dólar.

Finalmente, el correo invita a concebir soluciones simples al problema, a concentrarse en las soluciones en lugar de en los problemas. En buscar siempre el lado positivo de todo. Termina con algunos de estos ejemplos: El hijo que no limpia su cuarto y se la pasa viendo televisión, significa que… ¡Está en casa!; El desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, significa que… ¡Estuvimos rodeados de familiares o amigos!; El trabajo que tengo en limpiar la casa, significa que… ¡Tengo una casa!       Pensemos si tenemos un ¨Plan B” en nuestra vida diaria o si tenemos un problema para cada solución.

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