Otro para Coahuila

Arquitectura, edificios emblemáticos, producción artesanal, fiestas, tradiciones, y cocina típica, son los atractivos turísticos que deben tener los municipios candidatos a convertirse en pueblo mágico. Por fortuna de los coahuilenses, ya contamos con dos pueblos mágicos, Parras y Cuatrociénegas. Para engrosar nuestro orgullo, dos sitios más están en trámites para obtener esta distinción nacional, Viesca y Arteaga. Los relatos anteriores fueron relacionados con Viesca, es el turno para opinar que Arteaga también tiene lo suyo.

La iglesia de San Isidro Labrador es uno de sus tesoros arquitectónicos cuyo origen data del siglo XVIII. A mediados del siglo XX fue remodelada, aún luce en buen estado, conservando su estilo neoclásico ecléctico. Como parte de sus fiestas, cada 15 de mayo celebran al santo patrono San Isidro Labrador en torno al templo parroquial con el mismo nombre. El ayuntamiento municipal, comandado por Ernesto Valdés Cepeda continúa trabajando en la restauración de algunas construcciones históricas, así como en la conservación de la añeja acequia y el empedrado de la calle principal, también llamado antiguo Camino Real. Al mismo tiempo se han hermoseado plazas y jardines públicos.

En el mismo tema de las fiestas, se realiza la Feria de la manzana. Anualmente  del 13 al 16 de septiembre Arteaga se viste de manteles largos para recibir a sus paisanos, así como turistas de nuestro estado y del interior del país. Se lleva a cabo en  la plaza principal de San Antonio de las Alazanas, venden artesanías, antojitos mexicanos, y para los niños y jóvenes instalan juegos mecánicos. Los fines de semana en esta misma plaza organizan un tianguis que además de lo anterior, es posible alquilar caballos ponis. Ambas tradiciones son meramente familiares.

Recordemos que gracias a Arteaga, nuestro estado es el tercer productor de manzanas del país, precedido por Chihuahua y Durango. La abundancia de esta fruta ha permitido que durante varias generaciones se elaboren de manera artesanal ates, mermeladas, licores, y conservas de frutas. Las recetas originales perviven desde varias generaciones, agregándole  un punto más valioso.

A pesar de que se preparan en muchas otras partes, ha llegado a ser parte de sus tradiciones los elotes asados y las nieves de raspa. Mucha gente de Saltillo, y de otras áreas cercanas a Arteaga, acuden por las tardes a saborear estas delicias, además de lo mencionado en el párrafo anterior. Es importante hacer mención de una empresa que elabora conservas, licores. Su producto más conocido son las frutas en forma de láminas o cubos, las cuales llevan un proceso de deshidratación, vienen enchiladas o cubiertas de azúcar. Dicha fábrica con nombre de una quinta, ha crecido, y se ha diversificado de tal suerte que provee a todo México y exporta a otros países.

El municipio de Arteaga está envuelto por huertas, lo que le da un aire provinciano muy peculiar. A la orilla de las acequias es impresionante ver los enormes álamos, el diámetro de algunos troncos es de casi dos metros. Es notorio saber que su verdor y belleza se deben a las bondades del agua, aún abundante en este lindo sitio.

Es importante mencionar que Arteaga tiene como agregado su bellísima Sierra, llamada la Suiza de México. A 45 minutos de Saltillo puedes sentirte parte de la naturaleza, apreciar su exuberante flora, a pesar de haber sido presa de varios incendios. Seamos promotores de estos bellos lugares, y vamos a cacarear el huevo que tendremos más pueblos mágicos que la mayoría de los estados del país. Otro pueblo mágico para Coahuila.

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