Otro gallo

Conocí por referencias a una persona extraordinaria, un héroes desconocido, que van por la vida dando lo mejor de sí para su proyecto. Se concentra en sus objetivos y no le importa qué quienes están a su alrededor no se comprometan en sus labores, va con todo a romper paradigmas. Es creativo, trabaja sin grandes presupuestos, sólo con sus manos y sus ideas, además involucra a los que están a su alrededor y con esa suma de voluntades logra y supera sus propias metas.

Se trata de un maestro rural asignado desde hace 12 años en Indé, Durango. Una comunidad con una población total de 50 habitantes. Él es el profesor de primero a tercero de kínder, de todos los grados de primaria y, por iniciativa atiende también los de secundaria. Pocas aulas de escuelas y colegios he visto como la de La Escuela Multigrado Ignacio Allende. Vi uno de los tres salones que conforman la escuela, es grande, impecable, tapizada de leyendas, dibujos y lecciones. El salón tiene gran iluminación natural en el cual disponen de mesas que forman un gran cuadro. Hay varios pizarrones, todos los libros y demás útiles escolares están acomodados con mucho orden.

Observé a los niños y jóvenes quienes ponían mucho empeño en su aseo personal. Los alumnos limpios, con su ropa bien planchada, modesta pero impecable, todos muy sonrientes y con buenos modales. Ellas muy peinadas y con su cabello recogido. La Escuela Multigrado Ignacio Allende  dirigida por el maestro Manuel Salazar Flores está en los primeros lugares en la prueba de Enlace que realiza la Secretaría de Educación Pública.

Tal y como lo aplican los países desarrollados, el horario de sus alumnos es de nueve de la mañana a seis de la tarde. Además de cumplir cabalmente con los temas de los libros en cada una de las materias, el profesor les ofrece áreas extracurriculares y de esparcimiento tales como: biblioteca, fono videoteca, teatro, ciencias, museo, cafetería, banco y computación. Les abre una gran ventana al mundo, gracias a su voluntad, su empeño y los pocos recursos físicos que dispone.

Sin duda, cada uno de estos alumnos tendrá una visión diferente a los de cualquier escuela o colegio tradicional. Conocen la naturaleza de la vida, son seguros de sí mismos, disciplinados, felices, sin apegos a consumismos, ordenados y con gran sentido de pertenencia hacia la familia y los amigos. Imagino nuestro estado y nuestro país con muchos maestros comprometidos, como Manuel Salazar Flores. Otro gallo  nos cantaría.

 

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