Malas palabras

Desconozco cómo son las groserías en otros países, pero en las nuestras hay algo especial en ellas. ¿Quién las usa en nuestra comunidad? Realmente, no son para un segmento de la población, ni para una clase social cultural o económica. Las he escuchado desde que tengo memoria en todo tipo de escenarios y proveniente de labios de todos colores. Tengo amigos muy cultos y otros que distan de serlo, pero ninguno puede prescindir de ellas.
Anteriormente, se tenía la idea de relacionar estas palabras con violencia, lo cual no es del todo cierto. Además de usarlas en pleitos y discusiones, con una intención de lastimar a la otra persona, se acude a ellas para manifestar impresiones y sentimientos positivos. Es cada vez más común escucharlas en convivencias cotidianas. Anteriormente no era permitido que niños y jóvenes emplearan palabrotas, en especial en presencia de adultos. Los chavos hoy en día acuden a ellas de manera diaria, para dirigirse a amigos y a los que no lo son.
Recurrimos a ellas cuando buscamos enfatizar una idea y que no haya lugar a a dudas en lo que queremos decir. Por lo general la ponemos al final de la frase, para asegurarnos de que nuestro interlocutor esté consciente de nuestro disgusto y enfado.
Octavo Paz en su libro “El laberinto de la soledad” hace un análisis exhaustivo de la palabra chingada. Nos muestra todas sus acepciones: “Cuando decimos “vete a la chingada” enviamos a nuestro interlocutor a un espacio lejano, vago e indeterminado. Al país de las cosas rotas, gastadas… La Chingada es la madre abierta, violada o burlada por la fuerza. El “hijo de la Chingada es el engendro de la violación, el rapto o la burla”…
Por su parte, Jaime Sabines las dejó entre sus excelsos poemas. Me queda claro que le resultó inevitable socorrer a ellas. La primera que me brinca a la mente está en su poema “Algo sobre la muerte del Mayor Sabines”: “A la chingada las lágrimas, dije / y me puse a llorar, / como se ponen a parir.” Preguntémonos si hay palabras buenas o malas.

biznagaas@hotmail.com

Deja tu comentario