Los hijos de los días

Es fantástico conocer la historia de grandes personajes que en momentos claves de su vida ignoraron los comentarios de desalientos de gente cercana. Tenían sus objetivos bien plantados y no les importaba cuántas veces se equivocaban, sino que valoraban, aprendían de cada error, agarraban más fuerza y muchas veces debían empezar de nuevo.

Eduardo Galeano con su espléndido ingenio y paciencia nos hace un conjunto de estos ejemplos para cada día del año. En su libro Los hijos de los días también nos comparte paradojas y acontecimientos raros de diferentes épocas. Es un genial calendario llena de historias. Es muy difícil hacer una selección de los días dibujados por Galeano, así que seleccioné los más llamativos para mí.

Abril 23. La fama es puro cuento/ Hoy, Día del libro, no viene mal recordar que la historia de la literatura es una paradoja incesante. ¿Cuál es el episodio más popular de la Biblia? Adán y Eva mordiendo la manzana. En la Biblia, no está. Platón nunca escribió su famosa frase: Sólo los muertos han visto cómo termina la guerra. / Don Quijote de La Mancha nunca dijo: Ladran, Sancho, señal que cabalgamos. / No fue dicha ni escrita por Voltaire su frase más conocida: No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo. / Georg Friedrich Hegel nunca escribió: Gris es la teoría, y verde el árbol de la vida. / Sherlock Holmes jamás dijo: Elemental, mi querido Watson. / En ninguno de sus libros, ni panfletos, Lenin escribió: El fin justifica los medios.   / Bertolt Brecht no fue el autor de su poema más celebrado: Primero se llevaron a los comunistas/ pero a mí no me importó/ porque yo no era comunista… / Jorge Luis Borges no fue el autor de su más difundido poema: Si pudiera vivir nuevamente mi vida/ trataría de cometer más errores…” [1]

En la página 159 se lee: “Mayo 13. Para que cantes, para que veas.  Para que veas los mundos del mundo, cambia tus ojos. / Para que los pájaros escuchen tu canto, cambia tu garganta. Eso dicen, eso saben, los antiguos sabios nacidos en las fuentes del río Orinoco.”  Sobre Mandela describe en la página 213: “Julio 1. Un terrorista menos. En el año 2008, el gobierno de los Estados Unido decidió borrar a Nelson Mandela de la lista de terroristas peligrosos. Durante setenta años, el africano más prestigioso del mundo había integrado ese tenebroso catálogo.”

Respecto a  la enigmática e intensa vida del pintor holandés más famoso, Eduardo Galeano relata: “Julio 28. Testamento.  En 1890, en carta a su hermano Theo, Vincen van  Gogh escribió: Que sean mis cuadros los que digan. Se mató al día siguiente. Sus cuadros siguen diciendo.  La última anécdota que selecciono aparece en la página 352: “Noviembre 6. El rey que no fue. El rey Carlos II nació en Madrid, en 1661. En sus cuarenta años de vida, nunca consiguió pararse sobre sus pies, ni hablar sin babearse, ni sostener la corona en su cabeza jamás visitada con ninguna idea.  Carlos era nieto de su tía, su madre era sobrina de su padre y su bisabuelo era tío de su bisabuela: los Hasburgo eran de quedarse en casa. Tanta devoción familiar acabó con ellos. Cuando Carlos murió, con él murió su dinastía en España.” Sin duda un texto original e ilustrativo para disfrutar del multipremiado autor uruguayo. 



[1] Galeano, Eduardo, Los hijos de los días, Editorial Siglo Veintiuno editores, México, D.F. 2012, pág. 137

 

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