La lista

Admiro profundamente a los seres humanos que determinan no apegarse a las nuevas tecnologías, entre ellas a las redes sociales. Tengo amigos y amigas de los oficios y profesiones más diversos que se niegan a tener teléfonos modernos o, a prescindir de ellos: amas de casa, chefs, ingenieros e historiadores. Nada en común con sus quehaceres, solo la firmeza de no ser dependiente de un aparato.

Con ellos, puedo conversar sin interrupciones de mensajes de WhatsApp, llamadas, alarmas o noticias. La atención es solo para mí. Pero, confieso que soy corresponsable y no atiendo mi celular mientras estoy en su compañía. Disfruto enormemente esa atención de doble vía, como en antaño, cuando los amigos estilaban ir a un café solo a charlar, y los celulares aún no estaban como un sexto cubierto sobre las mesas.

No sé si has pensado el tiempo que usas diario para atender tu “Wha”, y tus redes sociales. Desconozco en qué momento hemos permitido que dicha aplicación esté en todo momento en nuestras vidas. Saturan nuestro espacio cibernético con cadenas, memes, vídeos, gifs y textos. Algunos son extraordinarios mensajes reflexivos, cortos espectaculares con temas de vanguardia, fotografías magníficas o vídeos de personas talentosas o con gran sentido del humor.

Sin embargo, con tristeza confieso que en lo personal recibo muchos “Wha” que en su mayoría son de poca utilidad. Una mañana, mientras iniciaba a hacer un reporte laboral desde mi celular, recibí veinte memes seguidos de una amiga. Uno detrás de otro. Con cada llegada me impedía trabajar en la aplicación. Tuve que llamarle para pedirle permiso de hacer mi trabajo.

Suelo concentrarme en mis deberes y no atender el celular. Me resulta difícil encargarme de mi teléfono y de mi tarea. De manera que dejo mi móvil en mi bolsa para concentrarme en mis responsabilidades. Mientras, se acumulan los reclamos porque no atiendo mi teléfono, memes contra políticos, otros que denigran a la mujer, algunos remedios para quemar calorías en tres días o consejos no pedidos para remediar males: la lista es infinita.

biznagaas@hotmail.com

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