La Décima Musa

Mujeres como sor Juana se dan cada cientos de años. Leyendo una antología, recordé que acompañaba a su hermana mayor con una mujer para que la enseñase a leer, pero le dijo que ella también quería aprender, así que instruyó a las dos hermanas al mismo tiempo. Cuando su madre se enteró, la pequeña ya había aprendido. Tenía tres años. Ahí empezó su determinación y su deseo del saber.

Nació el 12 de noviembre de 1648 en un pueblo del estado de Neplanta, en México. Tenía trece años cuando la llamaron a la corte virreinal para ser dama de virreina doña Leonor Carreto, Marquesa de Mancera. Esta poeta enigmática, bella, inteligente, gigante de las letras, enhebraba rimas perfectas. Sabía de sus talentos, superiores a los de muchos hombres que la admiraban y envidiaban. Decidió que su vida eran las letras y el saber.

Prefirió el convento al matrimonio, para así gozar de sus aficiones intelectuales que nutrió de manera autodidacta. Desairó tener marido e hijos que le demandaran su meritorio tiempo. La monja no buscaba reconocimiento, permanecía firme ante los elogios. Seguía en sus reflexiones, lecturas, escribiendo, cocinando y cumpliendo con sus deberes en el convento. Es imposible para mí no referirme a una de sus muchas virtudes, porque tengo gran inclinación también al tema de la gastronomía.

Valiéndose de la comida, Juana de Asbaje persuadía a su enérgico confesor Antonio Núñez de Miranda para que le dejase leer más tiempo. Entre su abundante obra, la poetisa escribió también un recetario e hizo algunas copias. Dichos ejemplares fueron muy codiciados entre los integrantes del clero y de la corte.

Así eran sus días: mientras movía la pluma, descansaban los libros y las ollas, las letras, los amores, los aromas, y los sabores. ¿Cómo podía lograr una mujer de su época escribir con tal magnitud y riqueza? ¿Qué más nos hubiera regalado si la tifo no se la hubiera llevado a los 52 años? (Fragmento de la charla “La sabiduría de la Décima Musa”, el 17 de abril, en su aniversario luctuoso. Invitación del IMCT y del Ayuntamiento de Torreón)

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