Ofrezco una disculpa por retomar el tema de los perros, en especial para quienes no sienten atracción por ellos. Pero la verdad, me resultó inevitable no hacerlo. Las historias y comentarios que me compartieron son geniales, no podía guardármelos, de manera que ahora son de todos.

Lili de la Rosa me escribió: “Amo los perros, yo tengo cinco: Frida (elegante y líder); Princess (grandota y tímida); Bonifacio  (el señor serio y vigilante); Chaparro (se cree  el rey del barrio) y Candy (la Mega celosa). Los dos últimos  llegaron a mi vida por casualidad ya que por quejas de los vecinos llegó la perrera por ellos para llevárselos: les abrí la puerta, no pude permitir que se los llevaran porque sabía que era su fin.”

A la vez, Enrique Lomas, confesó: “Definitivamente soy un fiel amante de los perros. ¡Espléndido artículo, querida Chelys!” Mi prima Gris Ayup compartió este mensaje: “…Hace un mes experimenté un gran dolor al ver morir a mi perro Tocino. Recuerdo su mirada, me decía tantas cosas. Gracias porque con tu artículos experimento sentimientos diferentes y me haces sentir o pensar cosas.”

Ernesto Duque, me hizo saber esta historia que desconocía: Un perrito me hizo cambiar de carrera. Cuando estudiaba medicina veterinaria teníamos que operar un perro callejero. En la cirugía para extraerle un ojo, se desangraba, me puse muy triste y me regresé de Ciudad Victoria a Saltillo. Para ser profesionista que salva vidas de animales, primero tenía que sacrificar un montón de ellos. Te cuento también la historia de la Peque y la Perla. A esta última la levantamos de la calle y nos quería mucho, pero no se acostumbró a la vida en casa. Nunca abandonó el gusto por corretear carros, bicicletas y carteros. En cambio, la Peque era una enorme perra que creció con nosotros; de raza Gran Danés Arlequín. Estaba al tanto de todos los asuntos familiares. Resulta que la perla se embarazó y tuvo siete hermosos perritos. La Peque no dudó en adoptarlos haciendo a un lado a la Perla. Luego te platico las historias de la Bolita, la de Nerón y la de Casimiro.

biznagaas@hotmail.com

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