Hermandad educativa

“No es magia. Es un lienzo de fe. Es un proyecto noble e importante para la Laguna,  para recuperar la sociedad perdida. Es un método integral que va mucho más allá del conocimiento, se trata de un conocimiento profundo al interior de cada uno de nuestros alumnos. Nosotros educamos para la vida y no para ganarse la vida. Queremos que nuestros niños sean felices, porque estamos seguros que tener un mejor futuro para la humanidad está dentro de nosotros mismos.” Lo anterior es un fragmento del emotivo discurso del director del Colegio Americano de Torreón, José Antonio Ramos Favela.

Es un estupendo proyecto que empieza a dar frutos después de varios años de gestación. Se trata de dar lo mejor a los que menos tienen, como dice el ex presidente de Medellín Colombia Sergio Fajardo. Una educación inicial y primaria del más alto nivel para alumnos de escasos recursos, con todo lo que implica: instalaciones, maestros, personal, alimentación y apoyo psicológico para la población estudiantil.

HECAT, Hermandad Educativa del Colegio Americano de Torreón abrió sus puertas este ciclo escolar para 85 pequeños laguneros. Trabajan en el edificio del antiguo colegio del mismo nombre. Tuve la oportunidad de conocer sus instalaciones con las remodelaciones que le hicieron al inmueble. Es el mismo concepto del CAT, las aulas están impecables, recién pintadas, con el material de trabajo ordenado y nuevo y dos baños dentro de la misma aula. Estuve en el salón de música, el de computación, el enorme comedor adaptado para atender a mil estudiantes al mismo tiempo. Éste último tiene la más alta tecnología implementada para los mejores restaurantes de México y del extranjero.

Los maestros, el personal administrativo, médico y  psicológico han sido seleccionados entre los mejores a través de exhaustivas pruebas, porque saben que es la base de ofrecer una educación de la más alta calidad. Muchos de ellos tienen experiencia por haber trabajado en los mejores colegios del estado y del país. Tendrán una supervisión alimentaria para que ningún niño tenga sobrepeso, además ofrecerán el desayuno y la comida para cada uno de los alumnos, supervisada por un equipo profesional de médicos y nutriólogos, lo que garantizará el óptimo aprovechamiento escolar, y sin duda un alivio para cada familia de los estudiantes.

Para cubrir cada una de las áreas, hay un espacio para trabajar el desarrollo psicológico y también poder solucionar algún trastorno en el comportamiento individual. Es un verdadero círculo virtuoso en el cual se esforzarán por maximizar las potencialidades interiores del ser para lograr tener un entorno de alegría, de elementos positivos con apoyo de los valores que serán inculcados en este espacio.

Con periodicidad habrá “escuela para padres”, para orientarles en este difícil rol que la vida les ha dado. Recibirán conferencias, testimonios y talleres para capacitarles en los temas referentes a la educación de sus hijos. Verlo como una realidad es una gran alegría porque estoy segura que HECAT no cambia la vida sólo de esos 85 pequeños, le cambia la vida a toda la familia completa. Esos niños mirarán la vida de una manera distinta, podrán ver de frente a cualquier persona, acercarse, cuestionarla, convivir con ella, verla de igual con las armas que da la seguridad de tener alta autoestima, por sentirse valorado, saber que tiene una atención personalizada, que puede lograr ser lo que decida, que puede ayudar a sus padres, de sus conocimientos, de sus valores, de sus sueños. Felicidades a Rocío García porque este sueño es un entusiasmo conjunto para impactar en la mejoría de nuestra convulsionada sociedad. El HECAT está en busca de padrinos y madrinos para lograr su meta de cambiarles la vida a mil familias laguneras.  (www.hecat.org.mx y 8717224507)

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