Evocaciones, gustos y placeres gastronómicos.

Con su libro Evocaciones del sabor y del alma, placeres gastronómicos, la escritora Arcelia Ayup Silveti marca un precedente dentro de la producción de obras de este tema donde el placer es impostergable y urgente, de ahí la pregunta al inicio que hiciera Norma González, comentarista: ¿La cocina es un mero vehículo para alimentarse o es un arte?

La respuesta: Somos seres estéticos por naturaleza, al cocinar ejercemos nuestro derecho a la estética y no podemos renunciar a ella. De ahí que surja la necesidad de comunicar olores, sabores, texturas, secretos, complicidades, síntoma inequívoco de la urgencia por crear un diálogo con el mundo.

Ante un público selecto que se dio cita en el edificio de Foros y Talleres de la Universidad Autónoma de Coahuila, frente al edificio de Rectoría, acompañaron a la autora en la presentación las maestras Odila Fuentes Aguirre y Norma González. Una velada libresca directa al estómago y al paladar en la que Arcelia Ayup Silveti atrajo, desde el primer momento, la atención especial de las damas presentes y luego el despertar del apetito de los caballeros.

Norma González señaló que Evocaciones del sabor y del alma se posesiona como un eslabón perdido, como un hombre de las nieves culinario, pues representa este libro el carácter del torreonense; es una promesa para el paladar que aspira a convertirse en un amuleto para disfrutar de la buena vida: una acumulación de bienes, una fortuna incalculable e inextinguible y una ostentación noble que se debe presumir.

Además, es un libro con personalidad, escapa del cliché de los típicos recetarios que se dedican a la mera acumulación de información, y aquí habita la vocación del chef, presentación de un producto estético y cada platillo viene acompañado de una viñeta, nota, apunte que nos sazona el dato duro y nos lo otorga amable y generoso con el lector.

En fin, una obra donde están presentes Laura Esquivel y Sor Juana Inés, Leonardo Da Vinci; una estructura con las letras y un ejemplo de cómo hacer atractivo un libro gastronómico.

EL ARTE CULINARIO
Y SU MAGIA

Por su parte, Odila Fuentes fue más allá del mero dato referencial, ahondando en los secretos del arte culinario. Habló de la cocina que siempre fue un lugar familiar para comer y conversar, de alegrías y sinsabores. Y es que preparar los alimentos es un acto de amor y generosidad.

Señaló que el libro de Arcelia Ayup Silveti proviene de los secretos culinarios de dos familias de raíces diferentes: libanesa española. Ella comparte las recetas de ambas familias. El camino al corazón del hombre pasa por el estómago, así nos decían las abuelas, las mamás y las tías a las muchachas en edad de merecer en el siglo pasado.

El libro de Arcelia es un compendio de platillos sorprendentes ya sea por la insólita combinación de ingredientes como el venado en salsa de café, los huevos con pistaches, el pato al lodo, el pescado al lodo y las recetas del desierto chihuahuense como los cabuches, los choconoxtles, el tazajillo, los nopales, la flor de palma, el pan de elote, las gorditas de horno y la mermelada de tomate.

Otro de los aciertos del libro es explicar con detalle cada paso de la elaboración de sus recetas, dar consejos para la adquisición de utensilios e ingredientes y un glosario de términos culinarios para una mejor interpretación de las recetas.

PALABRAS DE
ARCELIA AYUP SILVETI

Agradeció los comentarios de Odila Fuentes y Norma González y expuso el hecho de estar en Saltillo porque esta ciudad le regaló su única hija y muchos amigos. Un libro como ella dijo en defensa de la cocina del desierto y el dar a conocer productos como los cabuches o la flor de palma no tan conocidos en Torreón.

Expuso que el arte gastronómico debe ser parte de nuestra identidad y una defensa como propuesta. Y recordó a su mamá con el santo patrono de los cocineros San Pascualito Bailón. Luego se aboca a Sor Juana Inés que decía que si se preparaba algo se podían transmitir emociones.

Y es que su libro no es un trabajo de juntar recetas, sino un acto más allá de emociones y evocaciones, como aportación para defender nuestra cultura culinaria coahuilense.

Por Sigifredo López Herrera
http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2011/2/11/sociales-217802.asp

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