¿Espectáculo?

Sentí una profunda tristeza al ver a los majestuosos tigres de Siberia convertidos en doblegados gatitos. El domador mostró su poderío durante toda su presentación, en especial mientras cada uno de estos cinco ejemplares atravesaba un círculo con llamas. Recordé las diminutas jaulas donde son exhibidos en diferentes puntos de la ciudad de Saltillo, Coahuila.

Imaginé lo que había detrás de unos aparentes graciosos perritos, forzados a bailar en dos patas dentro de unos coloridos trajes y vestidos. Los caballos pura sangre, hermosos, se limitaban a “seguir el ritmo de la música” mientras daban vueltas sobre la pista guiados por un domador adolescente. Vi la cara de asombro de los niños pequeños. Me vi en retrospectiva cuando me llevaban en mi infancia a algún circo con animales, aunque en realidad, por lo general íbamos en familia al Circo hermanos Meraz. Era uno de pueblo, sencillísimo con el cual nos dábamos colosales divertidas con el payaso Globito y su “talanga”, que era un viejo perro elaborado con trapos multicolores. El espectáculo itinerante era tan pobre que con dificultades mantenían al equipo, mucho menos les daba para tener animales.

Con estas imágenes tan denigrantes en la cabeza, no pude evitar buscar información del tema. Resulta escalofriante saber que algunos de estos animales de cuatro patas pueden vivir años con las extremidades encadenadas. Que es muy frecuente obligarlos a dormir de pie, imagino que esto les hacen a los perros bailadores. En alguna ocasión me dijeron que a los perros les ponen las patas sobre comales calientes para también obligarlos a mantenerse literalmente de pie. Para afianzar el reflejo, le ponen la música que usarán en su actuación.

También me enteré de las formas de amaestrar a tigres y elefantes. Desde bebés los atan, los golpean diariamente durante varios días y los mantienen encerrados en jaulas diminutas. “Los entrenan” a base de golpes, sustos, amenazas y latigazos, hasta que logran hacer exactamente lo que el domador quiere. De no ser, así reciben castigos con picos filosos encajados en la cara, en los dedos de los pies o detrás de las rodillas. El libro de Sara Gruen Agua para elefantes es un ejemplo de este maltrato, quizá recuerdes la escena en la película basada en esta obra, cuando August, el dueño de los animales deja caer su furia sobre la elefanta Rosie, hiriéndola severamente.

Muchas veces no tienen las condiciones adecuadas alimenticias, climatológicas o de salud, ya que no reciben la atención médica adecuada y son obligados a actuar aún si están enfermos. Leí que las fieras pueden ser drogadas y extirpados algunos de sus colmillos. Nuestro país aún permite el establecimiento circense con animales. En Suecia, India, Finlandia, Suiza, Dinamarca, Inglaterra y Estados Unidos está prohibido.

¿Los circos tendrían el mismo éxito si supiéramos que estos son algunos de los métodos para domar a sus animales?  ¿Por qué no difundimos esta información, en especial con los niños? ¿Por qué no ofrecer el espectáculo sin involucrar animales, que son verdaderos actos dignos de aplaudir?

Deja tu comentario