El ten top

Parte II

Continúa el tema del artículo anterior, relacionado con los diez oficios y profesiones más estresantes de acuerdo al portal Profesional.com. Expresaba que no coincidían con lo que yo pensé, los cuales describo a continuación. Siempre me ha llamado la atención la labor de lo que considero el número uno, uno, uno. 1. Chofer de ambulancia en el Distrito Federal. Desde que vivía en la entonces ciudad más grande del mundo, hace un par de décadas, me angustiaba ver que muchas veces no le cedían el paso a la ambulancia. Imaginaba la desesperación del chofer al sentir la prisa de llevar al paciente en estado de emergencia al hospital y lidiar en el caótico tránsito vehicular.

A propósito de que somos campeones con el equipo Santos y las mentadas están a la orden del día ubico en segundo lugar a los árbitros, ¿quién no ha odiado a uno de ellos cuando saca la tarjeta roja indebidamente? ¿Cuántos objetos no han sido proyectados en su contra en pleno campo? ¿Cuántos insultos se llevará en cada partido de futbol? 3. Vendedor por teléfono. Promocionan desde seguros de vida, tarjetas de crédito o tiempos compartidos. A pesar que sabemos que sólo realizan su trabajo, estos empleados se convierten en verdaderos fastidios auditivos, insistentes en lograr su propósito que orillan a su receptor en terminar la llamada sin finalizar.

4. Asesor de telefonía celular y/o atención a clientes de CFE. En ocasiones es penoso ver el trato que reciben de los clientes ante cobros indebidos. Están muchas horas resolviendo problemas técnicos y aclaraciones. Es difícil que en un día no reciban un recordatorio maternal. 5. Promotor de fragancias y/o de tarjetas de crédito en tiendas departamentales. Pasan todo su turno laboral de pie, deben de vestirse bien y sonreír todo el tiempo a quien caminan cerca de ellos. Los clientes les sacan la vuelta a estos empleados sin permiten que les apliquen perfume ni aceptan la muestra diseminada en un cartón. Tampoco admiten que siquiera le presenten “los beneficios” de contar con una tarjeta de crédito del banco en turno.

6. Vendedor de empaques para carnes frías, es decir, promotor de ataúdes con paquete todo incluido. Es difícil invitar a comprar este tipo de servicios, ante cualquier circunstancia, ya que a nadie le agrada pensar en esos momentos difíciles. 7. Los famosos “Viene viene”. Son autoempleados en tiendas departamentales y restaurantes. Su trabajo de dirigir a los choferes para que puedan salir del lugar de estacionamiento, es más un estorbo que ayuda. Pocas veces son remunerados y por el contrario, reciben insultos porque estorban el paso del auto en cuestión.

8. Repartidor de propaganda en la calle. Muchas personas no aceptan los volantes o periódicos que entregan mientras está el semáforo en rojo. Se molestan con ellos, porque vienen esperando hacer un alto para contestar algún mensaje o hacer pendientes que les lleve un tiempo corto y  que no pueden hacer mientras manejan. 9. Vendedor de billetes de lotería. Es uno de los oficios que vemos con menor frecuencia. A pocas personas les agrada comprar “cachitos”. Cuando entran a ofrecer en restaurantes, la mayoría de los dueños los invitan a retirarse sin lograr una venta.

10. Tragafuegos. El primero pone en riesgo su salud, pues cada bocanada es como si fumara una cajetilla de cigarros. Hay que sumarle las altas temperaturas bajo el sol candente, la ausencia de sombras cercanas y el poco apoyo de los automovilistas. Pilón: 11. Candidatos a puestos de elección popular en esta coyuntura política y los que van en segundo lugar en las encuestas. No en vano como país figuramos entre los primeros siete más estresados del mundo, según la encuesta de Grant Thornton International Business Report (IBR). ¿Todos ellos dejarán el estrés en sus lugares de trabajo, o se lo llevarán a donde viven?

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