El Mal fin (Parte II)

El relato anterior era sobre el llamado Buen fin y los trucos de mercadotecnia implementados por las grandes tiendas departamentales. Los precios inflados o algunas otras marañas para tener a clientes cautivos por los próximos meses. Algunos amigos hicieron favor de escribir sobre su opinión y su experiencia en el tema. Me voy a permitir compartirlos con ustedes.

“Hola Arcelia, te comento que a nosotros por acá nos pasó exactamente lo mismo. Resulta que unas semanas antes fuimos ver algunos comedores, la oferta era tentadora antes del “Buen fin”, por cada 10 mil pesos te regresan 2500, ¿atractivo? ¿No?…. lo que hice entonces fue tentar al diablo, salió de mi ese árabe coahuilense que todos llevamos. Le dije a la vendedora que le proponía un trato, dejarlo separado dando el 30 por ciento del valor total, con la condición de que si salía más barato en el “fin de semana más barato del año”, me tomara esa promoción como válida o de lo contario me dejara con la promoción que tenía ese día. Ella lo consultó con su gerente y aceptó la propuesta. Recuerdo perfecto mi expresión ¡¡¡¡ya fregué!!! Esperé hasta el famoso fin de semana, pero sabía, por error de una de las secretarias que ellos tendrían la información de la promociones el miércoles antes del Black Friday mexicano, por lo que me di a la tarea de ver en su página de internet cuál será su oferta y resultó que tendrían del 26 al 40 por ciento de descuento…. De nuevo mi expresión fue ¡ya la hice!… pero bueno, no todo lo que sube tiende a bajar… a menos que se quede arriba, diría el Filósofo de Güemez. Al hacer los cálculos nuevamente, resultó que me salía dos mil pesos más caro comprarlo, a lo cual, le dije a la vendedora que no era posible, obvio… pero me di cuenta que el comedor “aumentó” casualmente en esos días… afortunadamente factura en mano, me tuvieron que respetar el precio…. no sin antes pedirme “amablemente” que no hiciera muchos comentarios al respecto…. “trinches malandros”.” Saludos desde las paradisiacas playas del sur de Jalisco.” Oziel Montañez Valdés.

De Zacatecas, me compartió su opinión el investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas, mi primo Máximo Luna. “Cierto prima. Ahora no nada más se “envuelve” a la gente para endrogarse en navidad, sino también un mes antes. Un abrazo afectuoso.”

Y de Torreón, mi amiga Oralia Díaz Valero, siempre cautelosa con el tema de los dineros, me contó lo siguiente: “Mi experiencia fue en una gran tienda departamental de franquicia. Fui a ver una pantalla los primeros de noviembre y decidí esperarme para el Buen fin. Cuando éste empezó costaba mil pesos más. Lo más chusco fue que ahí vamos mis hijas y yo a las dos de la mañana para hacer nuestra gran compra. Vi a mucha gente con su pantalla en el carrito y con el estado de cuenta de su tarjeta de crédito en mano, por aquello que les dijeran que no pasaba. Todo estaba más caro. Pero sí vimos que muchos cayeron en la trampa y pensaron que hicieron la compra del año. Nosotros nos regresamos ilesas a dormir a nuestra casa, sin cuentas extras por pagar. Mi marido fue el más feliz.” Otros amigos coincidieron en que es puro truco y que no compraron nada ¿será que experimentemos en cabeza ajena?

 

 

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