Conocer, querer y defender

Me nació la idea de abordar este tema con motivo de las fiestas decembrinas y que son días de descanso para los estudiantes. Puede ser un pretexto para estar más tiempo con la familia o con amigos y porqué no, con sí mismos. Propongo visitar los sitios cercanos que “no nos ha dado la vida ir”, aunque si hayamos tenido tiempo de estar en lugares más lejanos, afamados y costosos. Me sorprende saber la gran cantidad de laguneros que desconoce la existencia de estos sitios.

Dentro de la ciudad tenemos oportunidad de visitar los museos. El Arocena mezcla la tecnología y lo clásico para enseñarnos la historia de la ciudad. Cuatrocientos años de cambios históricos se exponen en el Museo de la moneda. En el del ferrocarril presenta a la entrada la locomotora de vapor 1140. Exhibe su historia a través de objetos, maquinaria fotografías y maquetas de diferentes épocas. El Museo de la Revolución cuenta entre las piezas más singulares la máscara mortuoria de Villa. La arqueología regional y de Mesoamérica así como la etnografía de los primeros pobladores del estado se muestran en el Museo Regional de la Laguna. Éste se encuentra en el Bosque Venustiano Carranza. Existe la posibilidad de visitar el Canal de la Perla, antiguo canal de riego cuyo origen data de 1890.

En la carretera Matamoros Viesca está el Monumento Nacional la Cueva del Tabaco. Durante la Guerra de Reforma, la confrontación entre Liberales y conservadores llevó a México a una severa crisis. El presidente Benito Juárez suspendió pago a acreedores y Francia le declaró la Guerra en 1862. Juárez y sus ministros salieron al norte con los archivos de la nación, que conformaban el régimen de la democracia y libertad. En esa cueva salvaguardaron los tesoros de la nación.

Siguiendo la misma carretera se ubica la ex Hacienda de Hornos, antigua fábrica de locomotoras, vagones y tranvías que logró ser la empresa más importante del país. Ahí mismo está la iglesia de Santa Ana de los hornos, perteneciente al ejido Venustiano Carranza, en Viesca, Coahuila. Es el monumento histórico más antiguo de la región. Hace años daba pena ver el deterioro de la construcción y la obra pictórica. Ahora, es un gusto visitarla remozada casi en su totalidad. La capilla es un orgullo de finales del siglo XVI, fundada en 1598.

A muy poca distancia aguardan las Dunas de Bilbao, un trozo de desierto natural. Escenario de numerosas películas, comerciales y telenovelas. Estos médanos se han formado durante miles de años, producto de la permanente erosión sobre los cuerpos rocosos de sierras aledañas. Encuentras los hacinamientos de arena suave a sesenta kilómetros al sureste de Torreón.

Si quieres un ejercicio de tranquilidad, llega hasta Viesca, un lugar rico en historia. Ahí está identificada la casa por la que pasó el cura Hidalgo cuando huía del ejército virrey durante la Independencia. Lo pobladores se caracterizan por ser muy amables con los visitantes. Puedes disfrutar de la cocina típica tales como gorditas de horno, mamones y leches quemadas. Es similar al pueblo que García Márquez narra en el cuento En este pueblo no hay ladrones.

Si tienes oportunidad de disponer de varias horas o de un día completo, las opciones son mayores. Puedes visitar las Grutas del Rosario, con cientos de estalactitas y estalagmitas que regalan sorprendentes formaciones como palomitas de maíz, castillos, duendes y osos, entre otras. Cerca al sitio, se encuentra el majestuoso Puente de Ojuela, de 318 metros de largo. Construido sobre una barranca de 95 metros de profundidad, este puente servía para transportar la extracción del mineral de la mina de Santa Rita al pueblo de Ojuela.

Dos humedales con el reconocimiento internacional Ramsar son de nuestro estado. Ambos pertenecen al Desierto Chihuahuense con la biodiversidad más grande del mundo. El primero, cerca a Mapimí Durango, es el Cañón de Fernández al que llamo antesala del cielo. En este sitio se encuentran vestigios del Pleistoceno. La diversidad biológica del Cañón incluye quinientos ochenta y un especies diferentes entre flora y fauna, de las cuales veinticinco son endémicas.

La poza de la Becerra junto con el resto de las pozas de Cuatrociénegas es el hogar de más de cien especies de animales y plantas suculentas, así como más de cuatrocientas cactáceas endémicas. Alberga uno de los humedales más importantes de México, formado por ríos, lagunas, ciénagas y las increíbles pozas de todos tamaños, intercomunicadas de manera subterránea. Ojalá sirva mi humilde aportación para conocer lo nuestro. El siguiente paso es querer los espacios que son nuestros para después defenderlos.

Deja tu comentario