Comer y comer III

Cuando me es posible, aprovecho espacios para hacer hincapié en la importancia de rescatar prácticas que hacían nuestras abuelas en la cocina. Comento sobre los alimentos que conservaban en mermeladas, ates, cómo deshidrataban chile, calabaza y carne, entre muchos otros. Pensamos que regresar a ello nos tomará demasiado tiempo. Por eso quiero que conozcan la manera de deshidratar tomates de manera sencilla y sin tener que poner tendederos en la cocina con las verduras. Estoy segura lo preferirás hacer en tu casa a comprarlos.

Es clara mi campaña para que se atrevan a preparar cualquier tipo de platillos como un acto de compartir con tus seres queridos, para estar en paz y dejarte llevar por las sensaciones provocadas porque todos los sentidos funcionan a la vez. Estás sólo en el aquí y en el ahora. Una vez instalado en la cocina, o por lo menos visualizado, prepárate para disfrutar Plumas al limón con piñones, nuestra guarnición.

Al igual que las anteriores es de rápida preparación, con el inconveniente de requerir una hora para la deshidratación de los tomates. Precalienta el horno diez minutos. Vas a necesitar un kilo de tomate saladet, dos cucharadas de sal de mar, pimienta recién molida, cuatro ajos exprimidos, tres cucharadas de aceite de oliva, tres ramitas de romero fresco, Estos ingredientes son únicamente para los tomates. Córtalos a la mitad y retírale la pulpa. Colocarlos boca abajo sobre una placa con papel para hornear llamado también pergamino. Agrégale sal, pimienta, los ajos, un buen chorrito de oliva y el romero. Llévalo al horno a temperatura media por una hora o hasta que se tornen dorados y tiernos. Cuando estén tibios, pártelos en cuadros pequeños.

Para el resto debes tener sal de mesa, una y media cebolla mediana, 250 gramos de pasta tipo pluma, un cuarto de taza de aceite de oliva, tres rebanadas de tocino picada finamente, un tercio de taza de jugo de limón natural, una cucharadita de orégano y una de albahaca, media taza de piñones tostados. En agua hirviendo con la cucharada de sal y la mitad de la cebolla sin cortar. Retírala del fuego cuando esté al dente. En un sartén grande calienta al aceite y sofríe el tocino y la cebolla durante cuatro minutos, o hasta dorarse el tocino.

 Puedes hacer pausas breves para beber o comer alguno de los ingredientes. Es turno de agregar los tomates, el limón, la pasta, el orégano y por último los piñones. Remueve hasta lograr la temperatura deseada. Vas a quedar muy bien con esta receta. Para la cena de noche buena, mañana. Buen provecho.

Vamos a cerrar el último artículo del año con un postre sencillamente delicioso.

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