22 de marzo

¿Te dice algo la fecha de hoy, 22 de marzo? Quizá muchos de nosotros no la tengamos tan presente, como otras históricas, pero desde 1993, el 22 de marzo se instituyó como el Día Mundial del Agua. La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 22 de diciembre de 1992 dicha resolución en conformidad con las recomendaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo contenidas en el capítulo 18 (Recursos de Agua Dulce) del Programa 21.

El objetivo de la celebración es concientizar sobre el déficit del vital líquido en el planeta y la defensa de la gestión sostenible de los recursos de agua dulce. La ONU desde 1993 se ha dado a la tarea de hacer conciencia pública a través de la producción y difusión de documentales, conferencias, mesas redondas, seminarios y exposiciones relacionadas con la conservación y desarrollo de los recursos hídricos.

Recordemos que el 90 por ciento del agua en el mundo pertenece a nuestros océanos con grandes contenidos de sal. Un dos por ciento se encuentra en forma de hielo ubicado en los polos, y sólo el uno por ciento de toda el agua del planeta es dulce, la que se ubica entre ríos, lagos y mantos subterráneos. Para beber el agua de nuestras llaves antes debió ser tratada, y eliminarle las partículas y organismos dañinos para la salud. A esto debemos agregar el trabajo de traslado y distribución a través de las tuberías para que nosotros solamente giremos la llave para poder gozar de ella.

Sabemos que en el norte del país el agua de lluvia captada por escurrimiento es del cuatro por ciento, mientras que en el sureste y las zonas costeras se logra captar hasta el 50%. La zona norte del país está constituida por regiones áridas y las presas tienen la función de captar el agua que se utilizará en la actividad agrícola. El cambio climático ha provocado que los productores laguneros rieguen 60 por ciento menos con relación al ciclo pasado.

El agua de las presas con las que riegan los productores en la Comarca Lagunera tienen menos agua de lo habitual, este año bajarán de un gasto de 800 millones de metros cúbicos para el servicio a 600. Ello provocará escasez del líquido para regar sus parcelas, por lo que es urgente implementar programas adicionales que compensen esta carencia.

Si nos centramos a nivel local, con una gran carga de realidad nos percataremos que para muchos de nosotros el agua no es un tema por el cual estemos preocupados. Aún realizamos prácticas que van en detrimento del abasto hídrico. Considero que si mejoramos cada uno de nosotros con métodos para respetar y cuidar el vital líquido, tendremos mejores resultados. Estas son acciones pequeñas que hemos escuchado desde la infancia, pero que desafortunadamente no hemos sabido aplicarlas en nuestra vida diaria.

Por ejemplo, lavarnos los dientes con solo un vaso de agua, en lugar de mantener abierta la llave del grifo mientras nos cepillamos. Lavar el coche con una cubeta de agua, en vez de usar la manguera durante el tiempo de la limpieza del carro. Bañarse rápido y cerrar la llave mientras te enjabonas. Ahorraríamos mucha agua si tenemos una tina en la regadera y dejamos caer en ella el agua fría. No barrer con agua. Reportar cualquier fuga de la calle o de los lugares que visites, vigilar los mecanismos de depósito de sanitarios, tinacos y cisternas, reparando cualquier fuga. Revisar periódicamente las paredes de la cisterna y el buen funcionamiento de la bomba. Usar la carga máxima de ropa en la lavadora. No regar el jardín durante las horas de mayor calor, el agua se evapora. Vigilar a tus hijos, para que no se bañen a chorro de agua o a cubetazos. Seamos responsables y conscientes, aunque suene a frase desgastada, pero si continuamos con las viejas acciones equivocadas, nuestros nietos ya no tendrán agua.

 

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